1E Sellos
Giros · Spas
El ticket de un spa es alto y la visita es esporádica. Pedirle diez visitas a alguien que viene tres veces al año no es un programa de lealtad, es una broma.
El cashback premia desde la primera visita: se lleva un porcentaje en saldo y ese saldo es la razón de la segunda cita. No hay que juntar nada.
Entre semana el spa trabaja a media máquina. El saldo a favor es justo el empujón que mueve una cita de sábado a un miércoles.
El panel te dice a qué hora y qué día viene tu gente, en tu hora local, y quién lleva un mes sin aparecerse. A ese grupo le mandas el aviso.
Cuando un cliente pasa a menos de 200 metros de tu negocio, su tarjeta aparece sola en la pantalla bloqueada de su celular. No es un correo que se pierde en la bandeja ni un mensaje que se borra sin abrir: es su tarjeta, con su saldo, justo en el momento en que podía entrar.
Me dices qué premias en un spa y yo dejo lista la tarjeta, tus sucursales y la pantalla del mostrador. Tú no configuras nada.