1E Sellos
Giros · Panaderías
En una panadería nadie compra lo mismo dos veces. Un día son dos conchas, otro día es el pan de la cena para toda la casa. Por eso los sellos no le quedan: premian igual al de veinte pesos que al de trescientos.
Los puntos premian por monto, no por visita. El cliente que hace la compra grande del domingo acumula lo que le corresponde, y eso es lo que lo hace volver el domingo siguiente.
El pan de la tarde es el que sobra. Un aviso a las seis a quien vive cerca vacía la charola antes de cerrar.
El panel te dice a qué hora y qué día viene tu gente, en tu hora local, y quién lleva un mes sin aparecerse. A ese grupo le mandas el aviso.
Cuando un cliente pasa a menos de 200 metros de tu negocio, su tarjeta aparece sola en la pantalla bloqueada de su celular. No es un correo que se pierde en la bandeja ni un mensaje que se borra sin abrir: es su tarjeta, con su saldo, justo en el momento en que podía entrar.
Me dices qué premias en una panadería y yo dejo lista la tarjeta, tus sucursales y la pantalla del mostrador. Tú no configuras nada.