1E Sellos
Giros · Salones de uñas
Cada dos o tres semanas, como reloj. Es de los negocios con la frecuencia más pareja que existe, y eso hace que los sellos funcionen casi solos.
Con visitas quincenales, diez sellos son cinco meses. El premio se siente alcanzable desde el tercero, y ese es el punto en que la clienta deja de comparar precios con el salón de enfrente.
La quincena manda: los días 15 y 30 se llenan y el resto de la semana se vacía. Ahí sirve mover gente con un aviso.
El panel te dice a qué hora y qué día viene tu gente, en tu hora local, y quién lleva un mes sin aparecerse. A ese grupo le mandas el aviso.
Cuando un cliente pasa a menos de 200 metros de tu negocio, su tarjeta aparece sola en la pantalla bloqueada de su celular. No es un correo que se pierde en la bandeja ni un mensaje que se borra sin abrir: es su tarjeta, con su saldo, justo en el momento en que podía entrar.
Me dices qué premias en un salón de uñas y yo dejo lista la tarjeta, tus sucursales y la pantalla del mostrador. Tú no configuras nada.