1E Sellos
Giros · Barberías
Tu cliente se corta cada tres o cuatro semanas. Es un ritmo perfecto para premiar, y el peor posible para un cartón que tiene que sobrevivir un mes en una cartera.
Con visitas mensuales, un cartón de diez sellos dura casi un año. En ese tiempo se pierde, se lava con el pantalón o se acaba la tinta del sello. En el celular no.
El lunes y el martes son los días muertos de casi toda barbería. Un aviso el lunes en la mañana llena una silla que iba a estar vacía.
El panel te dice a qué hora y qué día viene tu gente, en tu hora local, y quién lleva un mes sin aparecerse. A ese grupo le mandas el aviso.
Cuando un cliente pasa a menos de 200 metros de tu negocio, su tarjeta aparece sola en la pantalla bloqueada de su celular. No es un correo que se pierde en la bandeja ni un mensaje que se borra sin abrir: es su tarjeta, con su saldo, justo en el momento en que podía entrar.
Me dices qué premias en una barbería y yo dejo lista la tarjeta, tus sucursales y la pantalla del mostrador. Tú no configuras nada.