1E Sellos
Giros · Consultorios dentales
Nadie junta sellos para ir al dentista. La limpieza es cada seis meses y el resto de los tratamientos no se repiten. Aquí el problema no es premiar: es que el paciente regrese a tiempo.
Una tarjeta de descuento permanente da una razón para volver contigo y no con el de la otra cuadra. Y el aviso a los seis meses es lo que de verdad llena la agenda.
El paciente que no volvió a los seis meses no vuelve a los ocho: vuelve cuando le duele. Avisarle a tiempo es el negocio.
El panel te dice a qué hora y qué día viene tu gente, en tu hora local, y quién lleva un mes sin aparecerse. A ese grupo le mandas el aviso.
Cuando un cliente pasa a menos de 200 metros de tu negocio, su tarjeta aparece sola en la pantalla bloqueada de su celular. No es un correo que se pierde en la bandeja ni un mensaje que se borra sin abrir: es su tarjeta, con su saldo, justo en el momento en que podía entrar.
Me dices qué premias en un consultorio dental y yo dejo lista la tarjeta, tus sucursales y la pantalla del mostrador. Tú no configuras nada.