1E Sellos
Seis pasos. Del código sobre tu mostrador al premio canjeado, sin que tu cliente tenga que bajar una sola aplicación.
Te doy un código con una liga corta. Tu cliente lo escanea con la cámara de su teléfono, igual que ya escanea el menú. Y si no puede escanear, la liga se teclea de un vistazo.
Nombre y teléfono, nada más. Sin contraseña y sin descargar nada: la tarjeta se abre en el navegador y queda guardada en el momento.
Con tu logo y tus colores, no los míos. El pase entra a Apple Wallet o a Google Wallet, y en un teléfono sin cartera la tarjeta vive en el navegador con su número.
Quien atiende escanea el QR del pase con la cámara, o teclea el número. Un toque sella la visita. El servidor impide que la misma lectura selle dos veces, aunque la caja esté llena y alguien toque dos veces el botón.
Cuando tu cliente pasa cerca del local, su teléfono le enseña la tarjeta en la pantalla bloqueada, con sus sellos. Es tráfico a pie que no te cuesta un anuncio.
Al llegar a la meta, un toque canjea y la cuenta vuelve a empezar. Cada sello y cada canje quedan en el libro mayor: cuándo fue, en qué sucursal y qué tarjeta.
La demo es el producto real con un café de mentiras: sella, canjea y asómate al panel, sin registrarte y sin hablar conmigo.